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La importancia de regresar a la rutina para los más pequeños

La importancia de regresar a la rutina para los más pequeños
La Dra. Alejandra Noroño, pediatra del Hospital de Llevant nos explica la importancia de recuperar los hábitos después de las vacaciones.

Tras el verano, la vuelta al colegio es también la vuelta a la realidad para muchas familias que durante las vacaciones han sustituido sus rutinas y horarios por costumbres más relajadas que les permiten disfrutar del ansiado tiempo libre.

Septiembre es un buen momento para recuperar esas rutinas y horarios que, en realidad, resultan imprescindibles para el bienestar físico y emocional, especialmente en los más pequeños. 'Los niños necesitan seguir unos horarios fijos, lo que aumenta su confianza y seguridad. Saber cómo realizar las cosas, lo que viene después, les da tranquilidad. Repetir hábitos sencillos les ayuda en su equilibrio emocional y es la base para un desarrollo sano'; explica la Dra. Alejandra Noroño, pediatra en Hospital de Llevant.

Y es que las rutinas forman parte de un principio de organización mental que permite que cada niño entienda y aprenda que existe un momento y un espacio para cumplir determinada conducta, por ejemplo, comer, bañarse o dormir.
La adquisición de hábitos se lleva a cabo en los 2 primeros años de vida del niño, y aunque todos son básicos para su bienestar, hay que destacar dos de ellos que son de vital importancia y es imprescindible recuperar en un primer momento; el sueño y la comida.

La hora de irse a la cama y la importancia de una dieta equilibrada

La hora de acostarse es primordial para un buen rendimiento del niño al día siguiente. Para recuperar el hábito existen algunos recursos que pueden ser muy eficaces, como cansar a los pequeños durante la tarde con actividades, o tener otras sencillas costumbres previas a la hora de dormir; ir al baño, poner el pijama, leer un cuento, apagar las luces, proveer un ambiente relajado y tranquilo, apagar la televisión y otros dispositivos electrónicos como ordenadores o tablets, nos asegurará en gran medida que los niños tengan un sueño reparador.

Igual de importante es la hora de levantarnos; 'para un niño es importante dormir de 10 a 12 horas y puesto que en nuestro día a día no podemos levantarnos muy tarde, irse a dormir temprano es el primer paso para despertarnos bien y a una hora adecuada' explica la pediatra.

Por otra parte, resulta también fundamental establecer un horario de comida, así como relacionar un lugar con esta. 'Desayunar merendar, comer y cenar a las mismas horas y en los mismos sitios son rutinas que hay que procurar recuperar rápido,' dice Noroño.
En este sentido también existen algunos trucos; 'lavarse las manos antes deja intuir que se va a comer, ver los platos en la mesa, ponerse el babero….' matiza la Doctora.

En cuanto se refiere a la ingesta de comidas, no sólo es importante recuperar las rutinas horarias, sino también muy especialmente regresar a dietas saludables que ayuden a los más pequeños a encarar con la energía necesaria la vuelta al cole. 'Debemos recordar que consumir productos de bollería o altos en azúcares no debería ser una costumbre y que las frutas y verduras deben ser prioritarios en la alimentación de los más pequeños.'

Es prioritario cuidar la alimentación de nuestros niños, priorizando ciertos alimentos que no deben faltar en su dieta, recalca la Dra. Noroño: 'Siempre un buen desayuno antes de ir a clases: lácteo, cereales y fruta, mejora el rendimiento físico e intelectual, además de evitar la obesidad. Es muy recomendable cambiar helados por zumos naturales y procurar incluir todos los distintos tipos de alimentos para ayudarles a tener vitalidad, pero también salud' concluye.

Con la maleta a cuestas

Otro de los problemas con los que se encuentran muchas familias con el inicio del cole es el peso excesivo que muchos cargan en sus mochilas, ante ello la Dra. Noroño, comparte la opinión de otros expertos que sostienen que las mochilas 'no deben superar nunca el 15 % del peso del niño'

Cargar con más peso del que se puede, predispone a los niños a sufrir lesiones de espalda y fatiga muscular. 'Entre las consecuencias más comunes de llevar demasiado peso encontramos la escoliosis infantil, la cifosis (que es la curvatura de la espalda), artrosis precoz o incluso el impedimento del crecimiento correcto de los huesos, además del cansancio físico y la irritabilidad que esto conlleva'

Vigilar el tamaño de la maleta ayudará a que controlemos mejor el peso que llevan nuestros hijos. Igualmente es importante que el niño realice alguna actividad física de forma rutinaria, ya que esto contribuirá también a fortalecer la musculatura, previniendo lesiones osteo-articulares a futuro.

Para concluir la Doctora Alejandra Noroño enfatiza que 'Uno de los objetivos más importantes del rol de ser padres incluye crear hábitos e inculcar valores en nuestros hijos, de forma responsable pero también amorosa, para tener una adultez sana y mucho más feliz, contribuyendo así a lograr una sociedad más cohesionada y saludable.'





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